El pueblo elegido

España, evangelizadora de la mitad del orbe

El pueblo de Israel fue el pueblo elegido, pero al no dar frutos y traicionar la confianza que Dios depositó en ellos crucificando a su Hijo, se les arrebató el Reino y nos lo entregó a nosotros (Mateo 21-43). Los pueblos Hispánicos no hemos traicionado la confianza que Dios depositó en nosotros, y con mucho sacrificio y Fe hemos dado frutos en abundancia: exportamos el reino que nos fue entregado a medio orbe con una idea muy sencilla y, a la vez, vertiginosa: Dios había hecho nacer a todos los hombres de una misma pareja; más tarde, había querido que su Hijo se pasease por el mundo en carne mortal, como si fuera descendiente de aquella primera pareja; y, ya por último, había entregado su poder al Papa, que a su vez se lo había alquilado a los reyes españoles en aquellas regiones del planeta. De lo que se deducía que los habitantes de aquellas regiones eran súbditos del rey español, fieles al Papa e hijos de Dios, por ser descendientes todos -como cualquier rey o Papa- de aquella primera pareja. Y algo tan sencillo y a la vez tan vertiginoso fue posible porque España era entonces y lo es ahora la única nación europea que custodiaba íntegro el concepto de la unidad universal de todos los hombres.

Y volveremos a tener un solo corazón y una alma sola, y la unidad, que hoy no está muerta, sino oprimida, tornará a imponerse, traída por la unánime voluntad de un gran pueblo, ante el cuál nada significa la escasa grey de impíos e indiferentes.

Marcelino Menéndez y Pelayo (1880)

"No; digan cuanto gusten derrotistas y augures pusilánimes el ímpetu de nuestra raza no se extingue fácilmente. Padecerá eclipses, atonías, postraciones como las han padecido otros pueblos. De su letargo actual, contristrador y deprimente, se levantará algún día, cuando un taumaturgo genial, henchido de viril energía y clarividente sentido político, obre el milagro de galvanizar el corazón desconcertado de nuestro pueblo, orientando las voluntades hacia un fin común: la prosperidad de la vieja Hispania."

Santiago Ramón y Cajal (1960)


1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)

Cargando…

[Imagen del artículo] - Aldeha. (2018). ¿Sabes quien eres? [Ilustración]. Recuperado de Aldeha.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *